La Sierra de Gata está dentro de un conjunto montañoso del extremo occidental del sistema Central. Robledillo, situado en la zona Noroccidental de la provincia de Cáceres, en plena Sierra de Gata. Limita con la provincia de Salamanca a la que perteneció hasta 1833. La orografía del terreno (3158 Has. en Cáceres y 1300 Has. en Salamanca) es principalmente montañosa, salvando como es lógico los valles, y en lo que a ellos se refiere los que pertenecen a la cuenca del Duero (Río Mallas) son más amplios que los de la cuenca del Tajo (Río Arrago).

Tiene en la actualidad unos 185 habitantes “de derecho”, ya que “de hecho” se reduce a la mitad. Hay que hacer notar que en los fines de semana la población se incrementa en gran medida por los turistas que frecuentan las casas rurales y por un “turismo de visita” nada despreciable.

Hasta mediados del siglo XX, inclusive hasta 1970, las fuentes de ingresos siempre fueron el vino, el aceite, las colmenas, el ganado caprino y un próspero comercio con la vecina Castilla de venta y/o intercambio o trueque. En las décadas de 1930 a 1950 también fue importante el estraperlo principalmente de aceite.

Desde los más remotos tiempos tenemos datos que avalan la presencia del hombre en la zona. Del periodo del Bronce medio (1400 a.C.) es el ídolo-estela encontrado, modestia aparte, por el que escribe estas notas, en el paraje denominado “El Bardal”, se halla en el Museo Provincial de Cáceres.

De los romanos nos encontramos con un ara votiva dedicada a Júpiter, ahora hace de pila para el agua bendita en la iglesia parroquial. También se considera romano el Puerto Blanco, que nos une con Castilla; se conserva en parte. Hay numerosos vestigios más que no vamos a enumerar.

Mucho se ha especulado sobre si el pueblo estaba en otro tiempo en el alto de San Miguel; aunque no fuese propiamente el pueblo es indudable que allí hay restos de edificaciones. La ermita que lleva su nombre se cree que es de la época visigoda (siglo V).

De los árabes conservamos “el fortín”, especie de fortaleza o vigía, y los regadíos de los pequeños huertos que circundan la población.Toda la transierra, a la que pertenece este pueblo, fue reconquistada por Alfonso IX de León a principios del siglo XI. De esta época son los primeros documentos que mencionan ya a Robledillo, siempre relacionado con las diócesis de Ciudad-Rodrigo.

En el medievo, Robledillo formó parte del Señorío de Monroy y en 1544 pasó a la Casa de Oropesa. Los siglos XVI, XVII y XVIII fueron prósperos, prueba de ello es un aumento considerable de la población que coincidió con la elaboración de un vino de renombre universal, había seis lagares de uvas, también había cuatro molinos de aceite y tres de harina al margen de otras industrias: hojalateros, cesteros, albarderos, zapateros, sastres,…

Estos caldos fueron difundidos por los monjes de los numerosos conventos que había en los alrededores hasta Ciudad Rodrigo y al monasterio de Yuste. Existen documentos que indican el gran interés del emperador Carlos V por el vino de Robledillo de Valdárrago, que así lo tenían por nombre en aquella época.

El vino de Robledillo:
“El emperador de los vinos
El vino del emperador”.


Del siglo XVI es el Templo parroquial dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, que junto a San Blas son los patrones del pueblo. Es de planta rectangular y de una sola nave. Sobresalen tallas y obras de gran valía como el Cristo Yacente obra de la escuela vallisoletana de Gregorio Fernández, un bajo relieve en madera de la imposición de la casulla de San Ildefonso y un artesonado mudéjar en la sacristía.

Robledillo de Gata conserva su arquitectura popular con paredes de pizarra, voladizos, techumbres de teja árabe, pasarelas de madera y profundas bodegas en los sótanos donde envejece el vino de pitarra de Robledillo, famoso en la comarca. Otros edificios de interés:
- Ermita del Cordero (s. XVI),
- Ermita del Humilladero (s. XVI), a la entrada el pueblo,
- Casa del antiguo Hospital de los Franciscanos, del convento de los Angeles, en la Calle Campanario.

Se sabe que las tropas napoleónicas pasaron por el término (“la francesá” palabra que se oye por tradición oral para recordar este suceso). para conquistar Ciudad Rodrigo. Alguna guerrilla tuvo lugar entre la zona de La Golosa y La Garganta, pues “los locales conocedores del terreno atajaron a los franceses por este último lugar, ocasionándoles algunas bajas”. Así rezan documentos de ésta época. También sabemos por tradición oral que algunas imágenes, entre ellas las del Manso Cordero fue escondida en el paraje llamado El Hoyo.

Hasta mediados del siglo XX, la vida transcurrió prácticamente como en la Edad Media. Exceptuando, el advenimiento de la luz eléctrica (13 de Mayo de 1913); y algunos hechos como la emigración a Sudamérica, a Argentina principalmente.

De nuestra Guerra Civil casi no la mencionaremos, pues salvo rarísimas excepciones no hubo problemas de importancia.

Y a partir de los años 40-50-60 y coincidiendo con los ciclos migratorios humanos en España, en Robledillo tenemos un fenómeno curioso, de tal modo que algunas familias que emigraron (al Norte de España), fueron sustituidas por otras que inmigraron (desde las Hurdes). El balance fue siempre a favor de los que emigraron. El resultado fue que incluso algunas familias hurdanas con el devenir de los años nuevamente reemigraron, si no ellas sus hijos a zonas con más trabajo.

En la década de los 90 y con el auge del turismo rural, Robledillo ha cobrado una nueva dirección. El 3 de Diciembre de 1991, según cita el Boletín Oficial del Estado “se concede tener por incoado expediente para la declaración de bien de interés cultural con carácter de Conjunto Histórico”. El Diario Oficial de Extremadura del 15 de marzo de 1994, en el Decreto 39/1994 de 7 de marzo: “se declara BIEN DE INTERES CULTURAL CON LA CATEGORIA DE CONJUNTO HISTORICO a la localidad de Robledillo de Gata”.

En la actualidad hay unos 9 negocios hoteleros entre casa rurales, hostelería y restauración; un Museo dedicado al aceite, donde puede ser visitado, a la vez que adquirir regalos y artesanía de la zona, vino, y aceite de nuestra denominación de origen Gata-Hurdes.

Todo ello fruto de los roblillejos, de los que son y/o están y de los que no están pero como si estuviesen, y de los que se nos fueron para siempre y además influyeron en lo que es Robledillo en la actualidad. Especialmente para estos últimos, simplemente un cariñoso recuerdo.

Vegetacion:

Las series vegetales de Sierra de Gata, en su etapa madura, están representadas por bosques de roble melojo como árbol dominante de zonas altas. Las encinas, alcornoques y castaños, estos últimos introducidos, ocupan preferentemente áreas más bajas, aunque estas 4 especies coexisten zonalmente formando bosques mixtos.
En laderas rocosas aparecen enebros mientras que en las hondonadas y regatos destacan frescos madroños y algunos acebos, auténtica joya vegetal por su rareza. A lo largo de las vegas crecen alisos ,sauces, fresnos, etc., en sotos de increible belleza, con helechos que tapizan el suelo húmedo. La continua intervención humana desde antiguo, abriendo claros para el ganado mediante quemas y talas generalizadas, ha conducido a una fuerte degradación vegetal sobre todo de especies arbóreas.
Las más abundantes son los brezos , jaguarzos, carquesas ,escobas, que cubren grandes extensiones desarboladas y también de bosque. Las mayores alteraciones sin embargo, han sido producidas por las plantaciones de pinos , que ocupan en la actualidad áreas enormes donde ha desaparecido la flora natural, quedando ésta relegada a pequeñas manchas localizadas. Así, se observa desde el mismo pié de monte una desordenada interestratificación del pinar con castaños, encinas, alcornoques, robles, matorral y cultivos (olivares, viñedos, huertas y frutales).

Fauna:

Las grandes alteraciones sobre la vegetación y explotación del suelo han repercutido negativamente en la fauna causando una enorme regresión de un elevado número de especies. Los cultivos forestales implicaron la construcción de pistas y cortafuegos, la presencia frecuente en el monte de personal y maquinaria, la realización de fumigaciones, desbroces y entresacas periódicamente..., y tras los incendios se realizan trabajos de tala y saca de árboles quemados, causando continuas molestias sobre todo a especies muy sensibles. Algunas y han desaparecido o son tremendamente escasas.
Por otro lado y también como consecuencia de la introducción de pinos, el abandono de tierras cultivadas y las prácticas ganaderas hicieron declinar las poblaciones de especies-presa (conejos, roedores) por falta de espacio y alimento, y por tanto, de sus predadores. Aunque esta rica fauna ha perdido su antiguo esplendor, todavía se conserva una interesante comunidad de vertebrados. El Lobo se extinguió hace pocos años, y el Lince y el Meloncillo están a punto de desaparecer si no se adoptan urgentes medidas para evitarlo, pues que dan contados ejemplares.
En cambio, otros pequeños carnívoros como ginetas, garduñas, , turones, gatos monteses y zorros, mantienen una relativa densidad, especialmente la Nutría, que resulta frecuente en arroyos y riachuelos: El Jabalí es la especie más abundante de caza mayor, mientras que ciervos y corzos, todavía escasos, parecen ir recolonizando lentamente el área.
Entre las aves nidifican el Mirlo Acuático , Martín Pescador , Pito Real, Cigüeña Negra , etc... Mención especial merecen las rapaces, como el Milano negro, Milano real ,Alimoche , Buitre Negro , Buitre Leonado , Aguila Real , Aguila Imperial, Halcón Abejero , Aguila Calzada , Aguila Culebrera , Azor , Gavilán , Alcotán , Halcón Peregrino , Búho Real ,... Próximo a la sierra se encuentra el Embalse de Bor bollón, auténtico paraiso para muchas especies de aves: Garcilla Bueyera , Garceta , Martinete , Garza Real , Anade Real , Somormujo, Lavanco , Cigüeña Blanca siendo también el punto de invernada de otras muchas, entre ellas una importante población de grullas . Igualmente importantes son los anfibios y reptiles, entre los que hay que mencionar el Lagarto Verdinegro
Informaciones rercogidas de varias páginas web